La sangría empieza desde atrás
Los partidos del Calahorra son, hasta la fecha, sinónimo de choques abiertos, entretenidos y sin pronóstico fijo. Son un tiro al aire que agradan al espectador y, en este caso, también a su técnico, Miguel Sola, que ya desde pretemporada dejó bien a las claras su gusto por un fútbol ofensivo y libres de prejuicios y corsés defensivos.
De momento, la apuesta está saliendo bien porque a falta de 180 minutos para llegar al ecuador de la liga, el Calahorra está lejos de los puestos de descenso. Los rojillos suman 23 puntos, ocho más que la Cultural, que ocupa puestos de promoción por la permanencia.
Calagurratanos y durangueses son, con excepción del filial del Almería (32 goles encajados en el grupo IV) los dos equipos que más tantos reciben: 28 en 17 jornadas. Sin embargo, los vizcaínos llevan conviviendo con el descenso desde la primera jornada mientras que los rojillos siempre han sido inquilinos de la zona media-alta de la liga.
De hecho, de los 8 equipos que más tantos reciben en toda la categoría, el Calahorra es el mejor clasificado. Zabal ha recibido, en 14 partidos, 21 goles mientras que Gonzalo ha encajado los siete restantes en 270 minutos. Pese a la sangría defensiva, la permanencia está bien encarrilada.






