30 entidades se suman a una campaña para promocionar el comercio urbano
La Federación de Empresarios de La Rioja (FER) ha organizado una campaña de promoción del comercio urbano bajo el lema ‘Elige donde vives, no hundas tu ciudad’, a la que ya se han sumado una treintena de instituciones públicas, entidades y asociaciones privadas. El presidente de FER Comercio, Fernando Cortezón, presentó el martes esta iniciativa, junto a otros representantes de entidades empresariales y locales.
El objetivo es «concienciar a todos los ciudadanos sobre la importancia que un comercio vivo y dinámico tiene para una región, una comarca, una ciudad o pueblo», indicó la FER. Para ello, la campaña incluye la edición de unos folletos, que han sido ilustrados por el dibujante Carlos Sacristán ‘Tris’, y que se distribuirán entre los comercios para que cale el mensaje.
Cortezón señaló que la situación del comercio en La Rioja no es «boyante» por la irrupción de los grandes formatos comerciales, por las ofertas con potentes campañas de marketing y por los operadores comerciales de Internet. Competidores que, dijo, «no han dado ni un momento de respiro a los comerciantes de La Rioja, ni a los de ninguna ciudad española en los últimos treinta años».
Comentó que los nuevos hábitos de consumo hacen pensar que la expectativa del sector «no es muy halagüeña» y, por ello, invitado a la ciudadanía a reflexionar sobre sus hábitos de compra. «Nuestra decisión como consumidores va más allá de la cuenta de resultados de los comercios, afecta a la calidad del empleo, al aspecto de nuestras ciudades, a la riqueza que se genera localmente, a los impuestos que se recaudan, al medioambiente, al urbanismo de nuestras ciudades y pueblos», relató.
En este sentido, indicó que «es muy importante definir el modelo de comercio y ciudad» al que se aspira, porque «el comercio de ciudad redunda en una economía más sostenible y en una sociedad más rica y democrática a la hora de distribuir la riqueza». Pidió a las administraciones públicas que «reconozcan, sin complejos, que el valor del comercio va más allá de lo puramente económico» y que deben considerarlo como «un sector estratégico por las implicaciones que tiene».
Además, recordó que la Administración debería, en el ámbito de sus competencias, «procurar que el mercado sea justo y competitivo», tanto en el aspecto tributario como en la contratación pública, y «no permitir que algunas formas de comercio operen con clara ventaja».






