Un ausente Pedro Sanz condiciona el debate sobre la revocación del senador autonómico
Feli Agustín / Logroño
Con una presencia intermitente, Pedro Sanz, expresidente del Gobierno, diputado regional, senador autonómico y vicepresidente del Senado, fue el protagonista absoluto de una sesión plenaria de la que estuvo en muchos momentos ausente -aunque sí se le vio en la Cámara para votar- y sus acciones y responsabilidades centraron, directa o tangencialmente, el interés de la Cámara regional.
La actitud del expresidente no escapó a los comentarios de los diputados y fue el portavoz socialista, Francisco Ocón, el que definió como «falta de respeto» que no asistiera a la toma en consideración de una proposición de ley de Ciudadanos (C’s) para regular el procedimiento de designación, revocación y las relaciones que ha de establecer con el Parlamento la figura «singular» del senador autonómico, un cargo que, en este momento, ocupa el propio Pedro Sanz.
A grandes rasgos, y como principales diferencias sobre el texto actual, que señala que el senador autonómico debe ser diputado regional y ser designado por el Parlamento autonómico para ocupar el cargo, la proposición de C’s plantea que esta figura deba rendir cuentas ante la Cámara que lo eligió, que también podrá revocarle.
Y es esta última exigencia la clave de la cuestión, y así lo plantearon tanto populares como socialistas, aunque desde diferentes caras del prisma. El portavoz popular, Jesús Ángel Garrido, justificó el voto en contra de su formación en la posible inconstitucionalidad de la revocación, algo que ya plantean sendos documentos de la Cámara y el Gobierno, por lo que avanzó que pedirá un informe al Consejo Consultivo y la opinión de juristas; mientras que Ocón constató que este asunto no hubiera llegado a pleno si no fuera Sanz el que ostentara el cargo.
Es más, apuntó el portavoz socialista, que respalda el texto presentado por C’s, solo la ley de la Comunidad Valenciana incluye la revocación del senador autonómico, -recurrida ante el Constitucional-, modificación que se introdujo cuando Rita Barberá ocupaba esta responsabilidad.
Refugio de corruptos
A juicio del portavoz de C’s, Diego Ubis, el Senado se ha convertido en un «retiro de intocables» o «refugio de corruptos» -citó al extesorero «favorito» del PP [en alusión a Bárcenas], y alguno de sus «compinches» en la trama Gürtel- y censuró al PP que «ni quiere ni apuesta por el cambio, la transparencia y la rendición de cuentas en las instituciones riojanas».
El diputado de Podemos, Germán Cantabrana, que enumeró los casos de posible corrupción que afronta el PP, dudó de que esta ley tenga algún efecto y criticó «este lavado de cara» de C’s, a quienes censuró haber suscrito un pacto de investidura con el PP.
«Es evidente que Pedro Sanz ha perdido la confianza de la Cámara», afirmó el secretario de Organización del PSOE, que pidió a Ceniceros que si Sanz no deja el cargo, le exija su dimisión «por vergüenza y por respeto a esta institución».
Los políticos, a los tribunales ordinarios
José Ignacio Ceniceros se mostró a favor de que sean los tribunales ordinarios los que juzguen a los políticos. Así lo dijo en respuesta a una pregunta de Diego Ubis que, genéricamente, le había preguntado si estaba a favor de eliminar los privilegios de los políticos, prologando con esta cuestión la proposición sobre el senador autonómico que cerró el pleno.
El diputado de C’s, que indicó al presidente que lo es gracias a su apoyo, le recordó que en el pacto de investidura figura la reforma del Estatuto de Autonomía para eliminar los aforamientos para lo que ya existe en grupo de trabajo en el Parlamento.
Ceniceros, no obstante, rechazó la situación privilegiada de los políticos -que son solo el 12% de los aforados-, y considera que atribuirles dicha calificación «desmerece» la labor de decenas de personas que dedican «tiempo y energía» a la actividad política con el refrendo de los ciudadanos.






