Detenidos dos ladrones de ropa tras ocultar el material robado en el parque del Iregua
La Policía Nacional ha dado al traste con las pretensiones de dos ladrones de ropa después de haber sido descubiertos sustrayendo varias prendas en diversas tiendas de Logroño. Los dos hombres, que formaban una célula itinerante especializada en hurtos a establecimientos comerciales de grandes superficies comerciales de la capital, fueron detenidos la semana pasada tras ser pillados por los agentes que les investigaban desprendiéndose del material robado y guardándolo en una bolsa oculta entre unos arbustos del parque del Iregua.
Según ha informado la Jefatura Superior de La Rioja en una nota, los detenidos son dos jóvenes de 21 años, procedentes de los países del este, con numerosos antecedentes por estos mismos hechos y domiciliados fuera de Logroño.
Los presuntos ladrones, tras quitar la alarma a la ropa que querían robar, la ocultaban bajo las prendas que llevaban, a modo de ‘capas de cebolla’. El valor del material sustraído nunca superaba los 400 euros, para no incurrir en un delito grave y evitar su detención en caso de ser descubiertos al salir de la tienda. En este caso, el material que ocultaban estos dos individuos en la bolsa superaba los 800 euros, motivando así su detención.
Aviso de la Policía Local
Las investigaciones comenzaron a raíz de que la Policía Local identificara a estos jóvenes y les incautara varias prendas deportivas etiquetadas, cuya compra u origen no justificaron.
Una vez recibida la información, por parte de la Jefatura Superior se activó un dispositivo de prevención de posibles hurtos en establecimientos comerciales que, por su alta incidencia y perjuicio económico, crean en los propietarios, empleados y usuarios de los mismos una sensación de inseguridad.
Dicho dispositivo dio como resultado la localización de estos dos individuos entrando en varios comercios de Parque Rioja, desde donde después se dirigieron al centro de Logroño y posteriormente al centro comercial Berceo. Posteriormente, los agentes les siguieron hasta el parque del Iregua y comprobaron cómo se quitaban la ropa sustraída y la introducían en una bolsa escondida entre los arbustos, que contenía más género robado.
El largo periodo de vigilancia y seguimiento por toda la ciudad, así como el peculiar método de ocultación y guarda de las prendas sustraídas, hizo pensar a los agentes que carecían de vehículo donde transportar la ropa, por lo que procedieron su detención.






