Cuestión de puntería
Carmen Sánchez / Logroño
La puntería es una habilidad que se mejora con la práctica. Juegos tradicionales como la tirada a la rana o el clásico futbolín exigen concentración, buena vista y destreza; también de que entre en juego el factor suerte. Hasta encajar una boina en una diana con una botella de vino como gancho tiene su aquél.
Tanto la alcaldesa como los concejales de la Corporación municipal han tenido la oportunidad de practicar durante la visita a los chamizos de las peñas La Unión, Los Brincos y Áster que han realizado este martes.
En esta segunda jornada el papel de la comitiva municipal ha ido más allá de saludar, bailar y brindar con los peñistas. También han tenido que atinar y hacer diana.
Todo buen deportista que se precie tiene que calentar si no quiere lesionarse. Los concejales han seguido a rajatabla los entrenamientos que San Mateo impone: arrancar a bailar con un pasodoble -en esta ocasión fue con Xàbia, un pasodoble de un compositor valenciano interpretado por la charanga Sense Trellat de la peña La Unión-.
El primero en hacerlo ha sido el concejal regionalista Rubén Antoñanzas con una peñista. Le han seguido los vendimiadores y, después, la alcaldesa de Logroño, quien, al siguiente baile ha optado por inmortalizar con su teléfono móvil a su compañero Jesús Ruiz Tutor marcándose un pasodoble con una joven peñista.
No ha habido ningún baile ‘oficial’ entre los miembros del equipo de Gobierno y oposición, que en esta jornada han optado por brindar por San Mateo e intentar marcarse algún gol que otro al futbolín. Tan solo ha quedado retratado el baile entre Ana Vaquero (PSOE) y Julián San Martín (Cs), quedando pendiente un ‘bailable’ entre la portavoz socialista Beatriz Arraiz y el concejal de Festejos, Miguel Sáinz. Quizá quieran mantener el suspense y tengan acordado hacerlo la última jornada que visiten los chamizos de las peñas.
Ni la alcaldesa ni los vendimiadores se han negado a tirar a la rana, que este año la peña La Unión celebraba el veinte aniversario de este certamen. Ha fallado la puntería o, quizá, la suerte. Pero lo que no ha faltado ha sido la alegría.
Tiro de boina
Si el lunes la novedad la marcó la charanga de la peña La Uva con su original baile digno de hacer la campaña de seguridad vial a la Dirección General de Tráfico, el martes ha tomado el testigo la peña Los Brincos con el tiro de boina.
Desconocemos si por hacer la competencia a la tirada a la rana que se celebraba frente al chamizo de Los Brincos o por darle una vuelta de tuerca a San Mateo, los peñistas han retado a la Corporación a colocar una boina en una botella situada en el centro de una diana diseñada con los colores patrios riojanos.
Han hecho varios intentos la alcaldesa, los vendimiadores y el concejal de Festejos. Ha habido más errores que aciertos, pero lo importante es participar. Al igual que en el futbolín, donde han jugado varias pachanguillas.
Firma de autógrafos antes de reponer fuerzas
Una de las imágenes de la mañana ha sido ver a la alcaldesa firmando los pañuelos de muchos peñistas. Hasta a una joven le preguntaba el nombre para estampar su dedicatoria en la tela blanca que llevaba anudado al cuello.
Después de estos chamizos, degustaron los pinchos de setas y embuchados que las peñas La Simpatía y Rondalosa repartían en la Plaza del Mercado, antes de acudir al chamizo de la peña Áster y de asistir a la entrega del galardón ‘Gran Ciudadano Logroñés’ al Grupo de Danzas de Logroño.






