La Denominación Rioja regula viñedos singulares y la elaboración de espumosos de calidad
El pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja aprobó el miércoles la regulación para identificar la procedencia de vinos de viñedos singulares y la elaboración de espumosos blancos y rosados de máxima calidad. «Se concilia, así, el interés de los elaboradores por poner en valor este tipo de vinos, que ya estaban ofreciéndose al mercado; y el de los líderes de opinión y consumidores finales, que demandaban una mayor información en la propia etiqueta», argumenta el Consejo.
Se pone ahora en marcha el proceso que permitirá consignar estas menciones en los documentos de garantía de las ya «exitosas» categorías actuales de los vinos de Rioja -Joven, Crianza, Reserva y Gran Reserva-, que persisten como base de la regulación y que se verán reforzadas por esta información adicional en la contraetiqueta, que está vinculada directamente al terruño y al origen y reflejará la gran diversidad del actual panorama vitivinícola riojano.
La nueva mención busca diferenciar de su entorno un viñedo concreto de un paraje y plantea unas exigencias acordes con la política de calidad y de autenticidad que se ofrecen a los consumidores por parte del Consejo Regulador.
Así, por ejemplo, será preciso justificar técnicamente la delimitación natural del viñedo singular, que responderá a una titularidad prolongada en el tiempo, cuya edad debe superar los 35 años y cuyos rendimientos serán más de un 20 % inferiores a los autorizados para el conjunto de la DOCa.
Además, será un viñedo equilibrado y de vigor limitado, para el que se exigirá vendimia manual y trazabilidad de la producción, con control previo, así como doble evaluación cualitativa -la calificación inicial y otra valoración previa a la salida al mercado-, que en el último caso deberá ser «excelente».
El Consejo avanzó que su intención es abordar de manera «inminente» la puesta al día de la regulación de la mención de subzonas y municipios en el etiquetado, con la intención de ofrecer una mayor información al consumidor.
Y, además, como novedad, Rioja amparará, por primera vez, la producción de vinos espumosos blancos y rosados de calidad, dado que el pleno del Consejo Regulador decidió adaptar su normativa para acoger este tipo de vinos.
Ello completará su actual gama de vinos tranquilos -tintos, rosados y blancos- con un nuevo producto de «calidad y prestigio», obtenido mediante el método tradicional, mención que se incorporará en los documentos de garantía actuales y que reflejará específicamente el etiquetado.
El Consejo explicó que, para la elaboración de estos vinos, se permitirá trabajar con todas las variedades, se delimitará la graduación a un rango entre 11 y 13 grados en producto terminado y se limitará su rendimiento de transformación respecto al autorizado. A ello se sumará una doble evaluación cualitativa, con una valoración físico-química y organoléptica previa a la salida del mercado; y un período mínimo de permanencia de 15 meses para la segunda fermentación, que se elevaría hasta 36 meses en los de más alta gama.
Satisfacción del Grupo Rioja
El Grupo Rioja expresó su satisfacción por la aprobación de la nueva mención Viñedo Singular porque refuerza las categorías tradicionales, siendo compatible con ellas, y atiende a la creciente demanda de información de los consumidores y prescriptores sobre el origen del vino. Apuntó que los vinos procedentes de Viñedo Singular se identificarán con una contraetiqueta que incluya una mención específica, además de la tradicional correspondiente a la categoría de envejecimiento.






